La llamada

La noche era oscura y todos dormían, cuando ella se fue.

También ahora la noche es oscura, y la llamo: “Vuelve, tesoro mío, el mundo está dormido; si vienes un momento, mientras las estrellas se miran largamente, nadie se dará cuenta”.

Los árboles reverdecían y la primavera era joven, cuando ella se fue.

Ahora todo ha florecido abundantemente, y la llamo: “Vuelve, tesoro mío. Los niños cogen y esparcen flores a manos llenas en la locura de sus juegos interminables. Si vienes a coger una sola florecilla, ¿Quién protestará?”

Los que entonces jugaban, siguen jugando todavía. ¡Qué generosa es la vida! Yo escucho su bullicio y te llamo: “Vuelve, tesoro mío, el corazón de tu madre rebosa amor, y si vienes a robarle un solo besito, nadie más se lo reclamará”.

El mundo del niño

El oficio de autor

El país de las hadas

El principio

El regalo

Juguetes

La escuela de las flores

La flor de Champa

La higuera

La ladrona del sueño

La llamada

La otra orilla

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