Hazme millonario en sonrisas

¡Oh Risa Silenciosa del Espíritu!, sonríe a través de mi alma, y permite a mi alma que sonría a través de mi corazón, y a mi corazón que sonría a través de mis ojos.

Hazme millonario en sonrisas, para que distribuya generosamente la riqueza de tus sonrisas entre los corazones necesitados.

Entronízate en el castillo de mi semblante, ¡oh Príncipe de las Sonrisas! Ningún rebelde abanderado de la hipocresía entrará ahí, pues estarás protegido por mi sinceridad inexpugnable.

Susurros de la Eternidad

Fotografía de Rakicevic Nenad