¡Oh canto mágico de amor eterno!

      He afinado las cuerdas del arpa de mi corazón, para tocar de nuevo una antigua canción: la historia de mi primogénito amor.

      ¡Oh Espíritu!, quiero ofrecerte las notas puras del alma virginal: variaciones originales sobre el tema constante de mi adoración.

      Las olas de mis himnos de alabanza bailan al ritmo cósmico de tu Océano y me llevan flotando, en un oleaje de bienaventuranza, hasta tus playas finales. 

      ¡Oh arrullo del Mar Sereno!, susúrrame siempre tu cántico de devoción a la Madre Divina.

      ¡Oh canto mágico de amor eterno!, méceme en la cuna de tu melodía y hazme dormir en su divino regazo de paz.


Susurros de la Eternidad