Hábitos Saludables

Un cáncer siempre empieza por una primera célula que enferma. En realidad, para que una célula pueda matar al organismo que la contiene el resto de células tienen que estar débiles puesto que su primera reacción será acabar con esta célula que ha perdido el sentido de su verdadera misión. Es decir que cada célula de entre más de 50 billones de ellas tiene la posibilidad de sanar o de enfermar a un cuerpo.

El cuerpo humano lo forman alrededor de 50 billones de células y puede funcionar perfectamente siempre que cada una de ellas cumpla su función. Sin embargo, una sola célula puede acabar con un organismo si su actuación se descontrola o se vuelve desmedidamente egoísta.

“Cambiando los hábitos ya se podrían reducir el 40% de los tumores”

El doctor Josep Tabernero, director del Vall d’Hebron Instituto de Oncología (VHIO) insiste en que un cambio en los hábitos de vida puede suponer una reducción en la incidencia de los tumores. “Con 10 maniobras podemos conseguir dejar fuera el 40% de los tumores y siete de ellas son a coste 0”, alienta el oncólogo.

“Eliminar el tabaco, limitar el consumo de alcohol, combatir la obesidad, tener una dieta pobre en grasas y carne roja y rica en fibra, hacer ejercicio y protegernos de la exposición al sol. Con estos siete cambios en nuestros hábitos podemos reducir la incidencia del cáncer”, apunta el médico. Evitar la contaminación, impulsar los programas de vacunación y los de cribado son las otras tres propuestas que completan el decálogo y, aunque requieren de decisiones políticas e inversión económica, son también factibles, dice Tabernero.

CUIDA TU ALIMENTACIÓN

Alimentarse bien es una de las maneras que tenemos para disponer cada día de un elevado nivel de energía.

Hoy Ana Moreno, profesora del Máster de Emprendedores del seminario Alimentación para emprendedores, experta en enseñar a otras personas a vegetarianizar su dieta, autora de 27 libros sobre bienestar a través de la alimentación, Directora del Master en cocina y nutrición vegetariana 70% cruda de la Escuela de Cocina de Ana Moreno, Fundadora del Hotel Rural La Fuente del Gato y presentadora del programa de cocina 100% Vegetal de Digital Plus que nos mostrará ideas prácticas para que la comida sea nuestra medicina y que la medicina sea nuestro alimento.

Comer de forma sana y sabrosa es un verdadero placer que se puede hacer más fácilmente de lo que suele pensarse.

Claves nutricionales para personas en tratamiento oncológico

bodegon-a

La alimentación y la salud están íntimamente relacionadas, y también en momentos de enfermedad nos influye lo que comemos. Por eso es tan importante conocer las claves nutricionales que debe tener en cuenta  un paciente en tratamiento oncológico.
Como recomendación general, tanto los pacientes como los familiares deben saber que una correcta alimentación minimiza las complicaciones digestivas, mantiene un buen nivel de defensas, permite cumplir el tratamiento en el periodo establecido y, como consecuencia, mejora la calidad de vida del enfermo.
El peligro de la desnutrición
Un factor común en muchas de las personas que padecen cualquier tipo de cáncer es la desnutrición, y su manifestación más habitual, la malnutrición proteico-calórica y las deficiencias en vitaminas y minerales. Como consecuencia de este déficit nutricional, se puede producir una alteración en el sistema inmune o intoleracias a terapias neoplásicas, por ejemplo. Para evitar una posible desnutrición, y a modo de cuidados generales en cuestión de alimentación, podemos seguir algunas recomendaciones:
  • Fraccionar la dieta: Pueden realizarse desde seis hasta diez comidas, porque es preferible hacer tomas de menor aporte para que  el cuerpo vaya difiriendo los alimentos.
  • Variar la alimentación: Tomar distintos tipos de verduras, por ejemplo, y modificar la forma de cocinarlas. Es importante evitar la monotonía.
  • Cambiar las rutinas de las comidas: Comer en distintos sitios de la casa (en la cocina, el salón…) e intentar proporcionar compañía al paciente, aunque es recomendable elegir ambientes tranquilos y relajados.
  • Apostar por los alimentos preferidos: procurar que el paciente coma a las horas de mayor apetito y sobre todo alimentos que sean de su agrado.
  • Consumir más pescado que carne: alternar pescados azules (bonito,salmón…) con los blancos (merluza,gallo…)
  • Reforzar la ingesta de legumbres: Son una fuente importante de fibra y se pueden comer cocidas, en ensaladas o combinadas con arroz, por ejemplo.
  • Cinco frutas o verduras al día: hay que procurar que una de las verduras sea en forma de ensalada (cruda). Podemos optar por alimentos de temporada.
  • Beber abundantes líquidos: especialmente agua – dos vasos- entre comidas. Y para recuperar las sales minerales perdidas es recomendable el consumo de sueros de rehidratación oral. Además, se pueden beber licuados, bebidas vegetales como zumos, cremas de verduras, yogur batido e infusiones.
  • Evitar acudir en ayunas a los tratamientos: excepto en los casos que el médico indique lo contrario.
También es importante mencionar que la enfermedad y la terapia pueden modificar el sentido del gusto del paciente. Se suelen percibir de forma alterada la temperatura de los alimentos, el olor y el sabor (menor sonsibilidad para el sabor dulce y mayor del salado y amargo).
Por último,recordamos que cada paciente tiene unas reacciones adversas distintas ante el tratamiento oncológico: vómitos, diarreas, estreñimiento, xerostomía (sequedad de la boca)… En definitiva, el enfermo oncológico debe seguir una dieta equilibrada, rica, que cubra todos los grupos de alimetos, atendiendo a sus gustos, y siempre en cantidades suficientes, de forma que se cubran todos sus requerimientos y particularidades.
Consejos proporcionados por Eduardo González Zorzano, experto médico de Cinfa, y Aitziber Saiz, farmacéutica, graduada en Nutrición Humana y colaboradora de la aecc.