Ama tus pechos

Ya sean claros u oscuros, 
botones o rosas abiertas, 
prominentes o planos, 
son tus pechos fuente de placer y de erotismo, 
de alimento y de entrega. 
Manantial permanente de amor y de sensibilidad.
¡Mujer, ámate!
Ama tu útero, siéntelo, relájalo, 
conecta con él. 
Mueve la cintura, baila a su alrededor, 
descubre sus posibilidades orgásmicas, 
el centro de energía que de él irradia.
¡Mujer, ámate!
Ama tus ovarios, conócelos,
 aprende como son, como funcionan,
 identifica en qué fase están… 
Las mujeres podríamos saber exactamente
 cuándo ovulamos si estuviéramos
 lo suficientemente conectadas con nuestro cuerpo,
 un cuerpo hecho para vivir en armonía con la naturaleza.