Los nuevos caminos para combatir el cáncer

 

15176709212908La supervivencia de los pacientes con cáncer en España ha aumentado con respecto a años anteriores gracias, fundamentalmente, a la mejora en los diagnósticos y a los nuevos tratamientos disponibles. Según refleja Farmaindustria, el sector invierte más de 1.000 millones de euros al año en I+D de nuevos medicamentos. Más de la mitad (53%) de todos los ensayos clínicos que hay en marcha se desarrolla en el campo de la oncología.

En 2017, la Agencia Europea del Medicamento (EMA) emitió la autorización para 35 fármacos nuevos; 11 de ellos son tratamientos para distintos tipos de tumores. Algunos están indicados para los más frecuentes, como el cáncer de pulmón, mama, próstata; otros, para tumores con menos incidencia en la población, como el mieloma múltiple o el sarcoma de partes blandas.

Cáncer de mama

En lo que se refiere al cáncer de mama, es el más frecuente en mujeres españolas, con 26.370 diagnósticos en 2017. Uno de sus avances más recientes ha sido la aprobación en 2017 del medicamento ribociclib (Novartis) que, en combinación con otra molécula, constituye un importante avance en el cáncer de mama metastásico. “Actualmente no hay cura para el cáncer de mama avanzado y alrededor del 30% de las personas diagnosticadas con cáncer de mama en estadio inicial desarrollarán la enfermedad avanzada”, informan desde Novartis. “Las mujeres diagnosticadas con cáncer de mama localmente avanzado o metastásico HR+/HER2-, tienen ahora una nueva opción de tratamiento de primera línea que puede retrasar la progresión de la enfermedad más que la terapia endocrina sola”.

Por otro lado, uno de los grandes frentes contra este tumor está siendo el de las llamadas terapias neoadyuvantes: tratamientos que se usan antes de la cirugía y que tienen como objetivo principal la disminución del tamaño del tumor. Eso facilita la cirugía e intenta conseguir la conservación de la mama. En esta dirección, en 2017, se aprobó la financiación de pertuzumab (Roche) como terapia neoadyuvante en mujeres con un tumor HER2+ en fase inicial, medicamento que hasta ahora estaba indicado para el tratamiento del cáncer de mama metastásico HER2+ no operable o con recaídas locales. “Es un medicamento que puede conducir a curación porque se aplica en la fase en que se puede curar la enfermedad”, afirma Federico Plaza, director de Corporate Affairs de Roche Farma.

La inmunoterapia, clave en las líneas de investigación

Junto con la terapia genética, la inmunoterapia se ha revelado como la línea de investigación más prometedora contra el cáncer. En esencia, consiste en activar las defensas naturales del organismo para atacar la enfermedad. James P. Allison, detrás del primer medicamento inmunoterapéutico aprobado en la lucha contra el cáncer, ha sido distinguido por la Fundación BBVA en su última edición de los Premios Fronteras del Conocimiento. El jurado destacó que la inmunoterapia de alta eficacia “ha proporcionado beneficios clínicos a muchos pacientes” y ha “estimulado el desarrollo de toda una nueva clase de fármacos”.

En los últimos años, la industria farmacéutica se está poniendo manos a la obra en esta línea. Eva López, directora médica del área de oncología de Novartis, destaca su gran potencial: “Estamos reforzando nuestras alianzas estratégicas para intensificar nuestro programa de inmunoterapia contra el cáncer”. Otro laboratorio, AstraZéneca, está trabajando en diferentes programas de ensayos clínicos en monoterapia y en combinación en múltiples tipos de tumores, estadios de la enfermedad, y líneas de tratamiento, que incluyen la búsqueda de biomarcadores.

La doctora Mariluz Amador, directora de Oncología de esta farmacéutica en España destaca que su foco está en la “mejora sustancial en la vida de las personas. Actualmente contamos con moléculas pequeñas e inmuno-oncología que, en los próximos años, verán la luz y representarán una oportunidad terapéutica para muchos afectados por esta enfermedad”.

En cualquiera de los casos, la detección temprana y el inicio del calendario de tratamientos siguen siendo la clave en la superación de la enfermedad. El cáncer debe ser abordado en estadios precoces, subraya Antonio Fernández, cuando todavía no se ha convertido en una enfermedad especialmente grave. Debemos caminar hacia “un tratamiento orientado a identificar las relaciones de causa-efecto del tumor”.

Cáncer de pulmón

En España, el cáncer de pulmón es el tumor que más muertes provoca al año. En 2016, 22.187 personas fallecieron por su causa. Uno de los avances más destacados fue la aprobación, el pasado año, de pembrolizumab (MSD), un medicamento indicado para un tipo concreto de este tumor que ha sido reconocido por la revista Science como uno de los 10 avances científicos del año. “Pembrolizumab es la primera terapia inmuno-oncológica que ha demostrado superioridad frente a la quimioterapia en el tratamiento de pacientes con cáncer de pulmón no microcítico en primera línea, algo que ha cambiado las perspectivas de tratamiento para estos pacientes y demuestra el gran avance terapéutico que representa este medicamento”, afirma Joaquín Mateos, director médico de MSD.

En la actualidad, afirma Mateos, hay en marcha más de 500 ensayos clínicos con este fármaco en todo el mundo, diseñados para evaluarlo tanto en monoterapia como en combinación con otros tratamientos en más de 30 tipos de cáncer distintos, entre los que están el de cabeza y cuello, gástrico, vejiga, mama y neoplasias hematológicas.

Otro de los avances importantes del pasado 2017 para el tratamiento de cáncer de pulmón no microcítico localmente avanzado o metastásico en pacientes tratados previamente fue la aprobación de atezolizumab (Roche). Este medicamento tiene, además, otra indicación en un tipo de tumor de mal pronóstico: cáncer de vejiga o carcinoma urotelial localmente avanzado o metastásico. El fármaco está aprobado en Europa, pero en España queda pendiente el precio reembolso del Ministerio de Sanidad.

Cáncer de próstata

En los hombres españoles, el cáncer de próstata es el tumor que más se diagnostica, con un total de 30.076 casos en 2017. Sin embargo, la comercialización de abiraterona (Janssen), el pasado año, abre nuevas vías a tratamientos. Este medicamento que antes estaba indicado para estadios avanzados de la enfermedad, ahora se puede aplicar en fases más tempranas. Según explica Antonio Fernández, director de Acceso a Mercado y Government Affairs de Janssen, supone un cambio de paradigma en la forma de atacar este tumor, ya que estamos hablando de tratarlo en fases más tempranas con más probabilidades de éxito.

 

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Confirmada la eficacia de un inmunoterápico ya disponible en el cáncer de mama triple negativo

Dada su eficacia y tolerabilidad, ‘pembrolizumab podría cambiar el pronóstico del cáncer de mama triple negativo mestastásico.

Cáncer

Cada año se diagnostican en nuestro país cerca de 28.000 nuevos  cáncer de mama, tipo de tumor que, responsable de más de 6.200 decesos solo en el año 2014, representa la primera causa de mortalidad por cualquier enfermedad oncológica entre las mujeres españolas. Y es que a pesar de los avances logrados en su tratamiento, todavía hay un significativo porcentaje de tumores que no pueden ser erradicados. Es el caso de los tumores triple negativo, los más agresivos y más difíciles de abordar. Y es que dado que este tipo de tumor carece de receptores para estrógenos, progesterona y HER2, no pude ser tratado con terapias hormonales. En consecuencia, los tumores triple negativo, que suponen hasta un 15-20% de todos los casos de cáncer de mama, tienen el peor pronóstico de todos. De ahí la importancia de un estudio llevado a cabo por investigadores del Centro Médico Langone de la Universidad de Nueva York (EE.UU.), en el que se confirma la eficacia de ‘pembrolizumab’, fármaco inmunoterápico ya aprobado en otros tipos de cáncer, en el tratamiento de estos tumores de mama triple negativo.

Como explica Sylvia Adams, directora de esta investigación presentada en el marco de la Reunión Anual 2017 de la Sociedad Americana de Oncología Médica (ASCO) que se está celebrando en Chicago (EE.UU.), «nuestro trabajo se aúna al conjunto de conocimientos que podrían ayudar a mejorar el pronóstico de estas pacientes que, a día de hoy, cuentan con muy pocas opciones terapéuticas. Nuestros resultados también sugieren que la inmunoterapia es más beneficiosa cuando se administra de forma precoz, dado que las tasas de respuesta fueron muy superiores cuando se utilizó en primera línea».

Reducir la masa tumoral

Para llevar a cabo el estudio, en el que han tomado parte 17 hospitales de todo el mundo, los autores dividieron a las participantes en dos grupos: un grupo A, en el que se incluyeron 170 pacientes con cáncer de mama triple negativo metastásico –es decir, que ya ha colonizado otros órganos además de la mama– y que, con independencia de la expresión de la proteína PD-L1, ya habían recibido tratamiento intensivo; y un grupo B con 52 pacientes con tumores PD-L1 positivos en los que pembrolizumab se administró como primera línea de tratamiento –es decir, no habían recibido ninguna terapia previa.

En el grupo A, el tratamiento con pembrolizumab indujo una reducción de la menos un 30% de la masa tumoral en ocho pacientes –o lo que es lo mismo, el 5% del total–, lo que conllevó una prolongación de la supervivencia superior a 12 meses. Un tratamiento, asimismo, que logró estabilizar la enfermedad en otras 35 participantes (21%).

Sin embargo, la eficacia de pembrolizumab fue mayor cuando se administró como primera línea de tratamiento. Y es que en el grupo B, este fármaco indujo una reducción de al menos un 30% de la masa del tumor en el 23% de las participantes y estabilizó la enfermedad en el 17%.

Como indica Sylvia Adams, «nuestros resultados sugieren que el tratamiento en monoterapia con pembrolizumab es efectivo en el cáncer de mama triple negativo mestatásico. Además, hemos observado la actividad de pembrolizumab tanto en los tumores PD-L1 positivos como en los negativos, lo cual es muy interesante. En consecuencia, nuestros resultados son ciertamente alentadores, sobre todo en una enfermedad que resulta extremadamente agresiva y que cuenta con limitadas opciones de tratamiento una vez se ha diseminado por el organismo».

Es más; el estudio también confirmó la seguridad de la administración de este fármaco inmunoterápico. De hecho, únicamente un 12% de las pacientes del grupo A y un 8% de las incluidas en el grupo B experimentaron efectos secundarios graves. Además, y si bien siete participantes del grupo A tuvieron que suspender el tratamiento a causa de estos efectos adversos, ninguna paciente del grupo B se vio abocada a abandonar la terapia.

Futuro esperanzador

A día de hoy, el tratamiento del cáncer de mama triple negativo mestatásico viene constituido por la administración de fármacos quimioterápicos, por lo general asociados a una gran toxicidad y numerosos efectos secundarios. Pero como destaca Sylvia Adams, «contrariamente a como sucede con la quimioterapia, los efectos adversos de pembrolizumab son mucho menos frecuentes y mucho más tolerables».

Entonces, y dado que pembrolizumab ya se encuentra aprobado en el tratamiento de distintos tumores –entre otros, el de pulmón–, ¿puede administrarse ya en las pacientes con cáncer de mama triple negativo? No. Todavía hay que realizar más estudios con un mayor número de participantes. Pero en opinión de los autores, hay razones para ser optimistas.

Como concluye Sylvia Adams, «si bien únicamente un subgrupo de pacientes respondió al fármaco, en estos casos pembrolizumab funciono extremadamente bien y las respuestas fueron duraderas. Así, y al causar pocos efectos adversos y prolongar la esperanza de vida, pembrolizumab podría ayudar a cambiar el pronóstico del cáncer de mama triple negativo mestastásico».

A. OTERO

“La inmunoterapia es el presente y será capaz de cargarse el cáncer

La oncóloga, Elisabeth Pérez con sólo 35 años, ha recibido el premio de investigación de la AECC Carmen Lavigne

El futuro contra el cáncer está en manos de una oncóloga malagueña que estudiará en Navarra el comportamiento de unas células capaces de acabar con tumores. Formada en el Clínico y médico en el Costa del Sol, esta joven y preparada doctora puede tener la clave para eliminar tumores y prevenirlos. Ayer presentó su proyecto en Málaga, que contará con 36.000 euros de la AECC y 34.000 de la Junta. Una vez concluido el estudio, volverá a su hospital donde espera aplicar los resultados en pacientes oncológicos.

¿En qué consiste la inmunoterapia con la que pretende poner freno al cáncer?

El proyecto consiste en intentar fomentar una línea nueva de tratamiento contra el cáncer, la inmunoterapia. Se trata de usar las propias células de nuestro sistema inmune frente al cáncer para atacarlo. Hay muchas células en nuestro sistema inmune, una de ellas las nk o asesinas, unas células que nos defienden de las infecciones y virus pero que también son capaces de atacar el tumor. Habitualmente las atacan pero el cáncer les engaña o aprende para que no lo reconozcan. Por eso nosotros vamos a enseñarles para que no les engañe y las reconozca.

¿El objetivo cuál va a ser? ¿Luchar contra el tumor o evitar que aparezca?

Ahora lo estamos haciendo en pacientes con la enfermedad ya implantada, el objetivo es la prevención, ahora queremos saber si nuestro sistema inmune es capaz o no de atacarlo, una vez que veamos si lo hace o no podremos intentar llevarlo a la parte de la prevención, evitar que la enfermedad se desarrolle.

¿En qué situación se encuentra ahora el proyecto?
El proceso en el que nos hallamos ahora es la parte de básica de conocimiento para modificar esta célula, eso ya se ha hecho, ahora estamos con el protocolo de poner a punto las natural killer, las células. Se extraen mediante una aféresis, una extracción de sangre, entonces se cultivan para que crezcan fuera del paciente y no se logran unas pocas, sino muchas. Con estos consigues tener más células, pero el problema es que a veces no llegan, por eso se trata de hacerlas más fuertes y multiplicarlas. Pero como son del paciente esto lleva un protocolo que aunque sea suyo necesita de un control de calidad. Ahora estamos con la extracción una vez hemos sabido como hacerlas más fuertes.

¿Cuándo se van a hacer en pacientes?
La parte clínica se hará este mismo año y se va a hacer en un grupo de entre 60 y 90 pacientes de Barcelona. Estos tienen metástasis de colon y de mama y de este último es en un tipo concreto que expresa una proteína que ya tiene un fármaco muy potente pero activa el sistema inmune, de ambos tipos.

¿Cómo actuarán las células?
Desde el primer día actuarán, luego se siguen y se verá cómo responden los pacientes, si las células actúan hará que los pacientes vivan más y mejor, aunque el objetivo es siempre eliminar la metástasis, la realidad es que vamos a intentar cargarnos el tumor entero al potenciar el sistema inmunológico. Ya hay algunas inmunoterapias que acaban con el tumor, el sistema inmunitario no solo es capaz de cargarse la enfermedad, sino también hacer que no crezca y que se quede estancado.

¿Es un estudio novedoso? ¿No se había hecho nunca?
No se había hecho hasta ahora, llevamos dos siglos sabiendo que el sistema inmune es capaz pero no había habido manera de descifrarlo, hay una parte que sí usa fármacos inmunitarios pero eran muy tóxicos, pero unas tecnologías han dado en la clave en las técnicas y se ha abaratado, el desarrollo ha sido brutal.

¿Qué beneficios presenta frente a la quimioterapia?
Cuando los pacientes se ponen quimioterapia hay que ir a recogerlos, tienen mareos, náuseas y se tiran varios días con cansancio además de que afecta al tejido sano. La inmunoterapia sólo afecta al tejido dañado, va a las células inmunes.

¿Es el futuro de la lucha contra el cáncer?
Es el presente gracias a Dios. Pero posiblemente no funcione para todo, soy la primera enamorada de que algo en lo que creía hace años salga adelante pero por desgracia puede no servir para todo.

Carmen Lavigne, un premio con nombre propio

  • El Premio Carmen Lavigne Hinojosa 2016, que concede anualmente la Junta Provincial de la AECC en Málaga y que tiene una dotación económica de 60.000 euros, ha elegido entre numerosos proyectos de todo el país el trabajo de la malagueña Elisabeth Pérez Ruiz, «Implementación de un ensayo clínico de inmunoterapia del cáncer con linfocitos NK semialogénicos», y el proyecto que lidera Luis Sánchez del Campo en la Universidad de Murcia , que tiene como principal objetivo diseñar tratamientos específicos para eliminar los sistemas de reparación celulares ante la radiación con el fin de sensibilizar las células tumorales a la radioterapia. Ambos recibirán 36.000 y 24.000 euros. Ambos proyectos han sido seleccionados por concurso público y evaluación externa, bajo los estándares de calidad de la Asociación Española Contra el Cáncer y de la Fundación Científica AECC. El presidente de la Junta Provincial de la AECC en Málaga, Francisco Aguilar Muñoz, subrayó ayer la generosidad que la familia Lavigne tuvo con la AECC y con la sociedad en general. «Este premio, que a nosotros nos llena de orgullo, nació del compromiso de la familia Lavigne Hinojosa con la investigación en cáncer concediendo una beca de 60.000 euros anuales a proyectos de investigación oncológica. Tiene como objetivo premiar el mejor trabajo oncológico que se realice en España y el fin es contribuir a impulsar la investigación en una enfermedad que padecen en España 1,5 millones de personas y de la que se diagnostican 220.000 casos nuevos cada año». La AECC ha logrado incrementar los fondos destinados a investigar en cáncer a través de un modelo de financiación privada que prioriza la calidad de los proyectos y la cercanía de los estudios al paciente. 

    Entrevista de Marina Fernández

 

Un test genético reduce hasta un 14% la quimioterapia en tumores de mama

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La genética de los tumores tiene la clave para tejer a medida un tratamiento personalizado para cada paciente. Sigue leyendo “Un test genético reduce hasta un 14% la quimioterapia en tumores de mama”

Nacen en España las primeras niñas libres del gen del cáncer de mama

Laura prefiere mantener en secreto su nombre real, y también el de sus hijas. Pongamos que se llaman Claudia y Andrea. Su tatarabuela, su bisabuela y su abuela antes que ellas murieron de cáncer de mama. Su madre también es portadora de una mutación en el gen BRCA, pero se negaba a seguir transmitiendo esa herencia genética.
“Cuando mi madre fue diagnosticada por segunda vez (en el primer tumor tenía sólo 30 años), el oncólogo nos sugirió hacer un estudio genético porque también su madre y su abuela habían muerto de cáncer a una edad temprana”, cuenta desde algún lugar de Galicia.
“Al principio yo no quise saber si era portadora, pero una revisión me llevé un pequeño susto y decidí hacerme el estudio porque ya me estaba planteando tener familia”. El estudio indicó que ella también era portadora de una mutación en el gen BRCA2, una anomalía implicada en un 5-10% de los tumores de mama, pero que también eleva el riesgo de cáncer de ovario.
Laura tenía claro que quería ser madre, pero también que no quería transmitir esa herencia a sus hijos, así que consultó en uno de los centros del Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI) en Galicia la posibilidad de someterse a un diagnóstico genético preimplantacional.
Un procedimiento que, como explica el doctor Elkin Muñoz, director de IVI Vigo y ginecólogo de Laura, permite seleccionar los embriones que no son portadores de la mutación del cáncer.
Aunque esta técnica puede usarse ya en algunas enfermedades monogénicas (es decir, causadas por un solo gen), en el caso del cáncer hereditario es la Comisión Nacional de Reproducción Asistida del Ministerio de Sanidad la que debe autorizarlos uno por uno. Como explica el doctor Muñoz, esta comisión evalúa los antecedentes familiares y reproductivos de la mujer para confirmar que, efectivamente, la mutación podría causar la aparición precoz de la enfermedad en la descendencia.
Seis meses después de pedir permiso, Laura y su marido obtuvieron el visto bueno de la Comisión para iniciar el proceso de reproducción asistida y elegir únicamente los embriones libres de la herencia. De los 11 embriones obtenidos, tres de ellos estaban libres del BRCA. Dos se implantaron y uno se congeló por si decidían ser madres en el futuro (“creo que no, que ya nos plantamos” se ríe Laura). La implantación de los embriones tuvo éxito a la primera y el pasado mes de julio nacieron Claudia y Andrea.
Antes que ellas, sólo dos niños varones (en Barcelona y en Zaragoza) habían nacido libres del gen del cáncer de mama en España. . Como explica el doctor Elkin Muñoz, también se han autorizado ya casos para evitar la transmisión en familias con síndrome de Lynch y cáncer de tiroides hereditario.
Laura está esperando a que las pequeñas crezcan unos meses para someterse a una mastectomía preventiva. “Después me quitaré también los ovarios”. Sus hijas podrían tener un cáncer de mama en el futuro, como una de cada 10 o 12 mujeres a lo largo de su vida. Pero la ciencia les ha librado de una herencia macabra que hacía este diagnóstico algo casi inevitable. Laura está feliz con la decisión: «Cuando sean mayores se lo contaré».
artículo publicado por María Valerio 4/2/2016 en El Mundo